Diferencias entre el mercado de capitales y el mercado de dinero.

Diferencias entre el mercado de capitales y el mercado de dinero.

Los mercados financieros son los espacios y conjuntos de reglas que permiten los intercambios de instrumentos financieros. Adoptan diversos nombres dependiendo de los productos que en ellos se ofrecen.

En los mercados financieros se concentran los compradores de acciones, bonos, materias primas, derivados y divisas. Su propósito es la determinación de los precios para el comercio mundial en respuesta a las fuerzas de la oferta y la demanda, así como la recaudación de financiamiento para las empresas y gobiernos y la transferencia de liquidez y de riesgo.

En los mercados accionarios (o bursátiles), de bonos, de materias primas, de derivados y de divisas es fácil identificar por sus nombres a los instrumentos que en ellos se negocian.

Sin embargo, no es tan sencillo cuando hablamos de mercado de capitales y mercado de dinero, dos de los más ampliamente observados por los directores financieros y los analistas económicos.

Mercado de capitales

Estos mercados incluyen a los mercados de acciones y a los de bonos, y resultan ser indicadores de la situación económica mundial, por lo que son estudiados diariamente con cuidado por las instituciones que operan en ellos, como los bancos comerciales, las empresas y las compañías de seguros e hipotecarias.

Las empresas acuden a los mercados accionarios en busca de fondos para financiar fusiones y adquisiciones, ampliar sus operaciones o entrar en nuevos negocios; mientras que en el mercado de bonos las empresas emiten deuda en forma de bonos corporativos y los gobiernos como bonos gubernamentales.

Una característica de estos mercados es que los inversionistas que acuden a ellos están dispuestos a asumir más riesgos y a tener paciencia.

Mercados de dinero

Por su parte, en los mercados de dinero participan bancos centrales, bancos comerciales y casas de aceptaciones que buscan para su cartera de inversiones instrumentos a más corto plazo, con más liquidez y de menor riesgo, como los depósitos, préstamos colaterales, pagarés y letras de cambio.

El objetivo principal de las empresas y gobiernos al acceder a estos mercados es la liquidez. Cuándo requieren dinero para cubrir gastos y no para financiar mejoras o grandes proyectos, recurren al mercado de dinero.

¿A cuáles acudir?

Conocer las diferencias en su función es indispensable para las empresas, pues, dependiendo de sus necesidades de financiamiento decidirán a cuál acudir. También lo es para los inversionistas, pues elegirán con base en sus metas de rendimientos y su planeación estratégica.

Desde el punto de vista del emisor de deuda, es importante que defina sus requerimientos de liquidez y el tiempo que necesitará el financiamiento.

Los inversionistas, por su parte, participarán en uno u otro mercado analizando los riesgos y el precio que los mercados asignen a los mismos.

Las inversiones de alto riesgo y mayor rentabilidad las encontrarán en los mercados de capitales, mientras que las de bajo riesgo y rendimientos bajos (aunque constantes) estarán en los mercados de dinero.

En suma, el plazo, la liquidez y el riesgo son tres aspectos que diferencian a cada tipo de mercado y, como cada situación es diferente, no  hay una regla clara de cuáles mercados o qué instrumentos son más convenientes.

Ventajas y desventajas

Como inversionista, para tomar las mejores decisiones sobre dónde poner a trabajar tu dinero, la clave es informarte lo más posible sobre tus opciones.

Si buscas un mayor rendimiento, la clave está en el mercado de capitales que en general tiene estas ventajas:

Está regulado por un marco institucional. En el caso de México, el organismo regulador es la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la cual supervisa la legalidad de las transacciones en el sistema financiero del país, dando más certidumbre a los inversionistas.

Ofrece liquidez, pues en cualquier momento puedes vender tus activos.

Su oferta de instrumentos de inversión es amplia y te permite elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y propósitos.

Tu participación en este mercado apoya a la economía nacional, pues tu dinero está ayudando a las empresas a crecer.

Las inversiones en este mercado también conllevan riesgos, dada su susceptibilidad a los ciclos económicos, la volatilidad, la geopolítica y las variables propias de la gestión de las empresas, como la demanda y ventas decepcionantes en un periodo dado.

La respuesta a esta incertidumbre es diversificar tu cartera y apostar a inversiones a largo plazo que te protejan de la especulación y factores temporales.

En el mercado de dinero, encontrarás menor riesgo, pero también menos rentabilidad. Lo ideal es que recurras a fondos de inversión en instrumentos de deuda, donde tu dinero se destinará a valores institucionales públicos o privados.

Puedes encontrarlos denominados en diversas monedas o en UDIs, con tasas fijas o variables y a diferentes plazos, con lo cual, dependiendo de tu estrategia inversora, te aseguras de tener acceso a tu dinero cuándo lo necesites.

Entre sus ventajas están:

Liquidez en diversos plazos, diario, semanal, al mes, trimestral, semestral y anual.

Se ajusta a los movimientos de tasas en los mercados financieros.

Se valúan diariamente los activos.

Se reinvierten los intereses de manera automática, con lo cual va creciendo más tu dinero gracias al interés compuesto.

Cuentas con la asesoría especializada del administrador del fondo.

Se dispersa el riesgo entre los diferentes inversionistas del fondo.

Accedes a oportunidades de inversión dirigidas a grandes inversionistas aun cuando el monto de tu inversión individual sea menor.

También gozas de protección pues los fondos de inversión también están regulados por la CNBV.

Como ves, tus opciones para invertir son muchas. Lo recomendable es que acudas a un asesor financiero que te oriente sobre los mejores instrumentos para diversificar tu cartera en cuanto a mercados, sectores industriales y tipos de activos.

Pero recuerda que la decisión final es tuya. Eres tú quien debe analizar cuál es tu tolerancia al riesgo y el plazo al cual deseas invertir para que la selección de instrumentos sea la más adecuada para tus necesidades.