Todo lo que debes saber sobre los pagarés bancarios.

Todo lo que debes saber sobre los pagarés bancarios.

En medio de la volatilidad de los mercados financieros, es lógico que nos interese conocer la manera más segura de invertir nuestro dinero. Una de ellas es el pagaré bancario.

Estos son instrumentos de inversión que ofrecen los bancos y en ellos se comprometen a pagar el capital que deposites, más los intereses, en plazos fijos que pueden ser de 7, 14, 28, 182, 365 días o más, por eso se les llama documentos liquidables.

Como medios de ahorro, estos documentos te ofrecen tasas de interés variables o fijas. Aunque, en general ofrecen rendimientos bajos.

Una vez concluido el plazo que hayas contratado, tú decides si quieres reinvertir el capital con la misma institución y en las mismas condiciones, o si cambias tus ahorros a alguna otra institución que ofrezca una tasa más favorable o dé mejor servicio.

Entre las ventajas de estos documentos bancarios están que no es necesario tener muchos conocimientos financieros ya que no representan riesgo para tu dinero, como suele suceder en un fondo de inversión que está a merced de los vaivenes de los mercados.

Los pagarés que ofrecen los bancos están regulados por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, lo que les hace más confiables aún.

¿Qué deben contener?

Antes de contratar este tipo de instrumento, existen elementos que debes tener en cuenta:

La fecha en que se suscribe.

Mencionar la palabra “pagaré”.

La cantidad de dinero que se pagará al vencimiento.

El nombre del beneficiario, o sea el tuyo.

La fecha de vencimiento.

Lugar y hora de pago.

Tasa de interés pactada.

Firma del funcionario bancario en representación de la institución que se compromete a pagar.

Formas de emisión

También hay algunas variaciones en la forma de emisión de este tipo de documentos:

A la orden, es decir que la persona nombrada en ellos es el tenedor legítimo y está en su derecho de endosarlo a un tercero.

Nominativos no a la orden, que expresamente prohíben el endoso del pagaré, salvo la cesión ordinaria para su cobro.

Sin vencimiento, lo cual lo convierte en un documento a la vista, que deberá ser pagadero en el momento en que los presentemos.

Para abono en cuenta, que incluye una cláusula que instruye que al vencimiento deberán depositarse el capital y los intereses en la cuenta designada.

Cruzados, que son marcados con dos líneas paralelas que indican que solo podrán ser cobrados por el titular.

Tasa de interés vs inflación

Al momento de elegir el banco o el plazo para realizar tu inversión, un factor importante es que analices que la tasa de interés que te ofrecen prevalezca por encima del índice inflacionario para que tu dinero mantenga su poder adquisitivo.

En este aspecto debes diferenciar entre:

Ganancia Anual Total (GAT) que te ofrece tu inversión, sin descontar comisiones bancarias e impuestos.

GAT nominal, del cual ya se han restado ambos conceptos.

GAT real, en el cual se toma en cuenta además el descuento por la inflación estimada.

La manera de calcular la tasa de GAT Real es mediante esta fórmula: GAT nominal - Inflación estimada.

Aun cuando el GAT Real fuera negativo, lo seguro es que estarías ganando unos cuantos puntos porcentuales a la inflación y tu dinero no se depreciaría tanto como si no lo invirtieras en pagarés.

Ventajas y desventajas

Como todo instrumento de inversión, los pagarés bancarios tienen pros y contras que dependen de tus metas de inversión.

Entre las ventajas podemos mencionar:

Es una inversión protegida por el IPAB hasta un monto de 400 mil UDIs.

La inversión inicial es mínima, desde mil pesos.

No es un instrumento complicado.

Las desventajas incluyen:

Los rendimientos son bajos y en ocasiones negativos.

Los plazos de contratación son forzosos.

Su competencia son instrumentos con menor riesgo, montos iniciales más bajos y mayores rendimientos, como los CETES.

Como parte de tu planeación financiera es conveniente que te informes de los instrumentos de ahorro que están a tu alcance, la complejidad de los mismos, los rendimientos que te ofrecen y la seguridad que representan para tu dinero.

Unas finanzas personales sanas no se dan por arte de magia, requieren un poco de esfuerzo de tu parte. Pero tu tranquilidad financiera bien vale la pena.

Si te interesa saber más sobre los pagarés bancarios de Banco BASE, tal sea momento de contactarnos.